El filtro de partículas
conocido también como FAP o DPF (por sus siglas en francés o inglés)
Es un dispositivo ubicado en el tubo de escape encargado de retener, en sus paredes porosas, las partículas sólidas que generan los motores diesel (el famoso HOLLÍN O CARBONILLA), y tiene como objetivo reducir el nivel de emisiones contaminantes de estos vehículos. Podemos decir que es una especie de esponja, que absorbe toda la suciedad para que esta no llegue a la atmósfera.